El Daño Cerebral Adquirido

Dolor en zona localidad de cerebroEl Daño Cerebral Adquirido (DCA) es el resultado de una lesión súbita en el cerebro que produce diversas secuelas de carácter físico, psíquico y sensorial. Estas secuelas desarrollan anomalías en la percepción sensorial, alteraciones cognitivas y alteraciones del plano emocional.

Las causas más comunes del DCA son los traumatismos craneoencefálicos (TCE), los accidentes cerebrovasculares (ACV o Ictus), los tumores cerebrales, las anoxias cerebrales y las infecciones cerebrales.

 

Consecuencias y dificultades que genera

Las secuelas del Daño Cerebral Adquirido se pueden clasificar en varios niveles:

Tiene que ver con la cognición, con los pensamientos, la parte racional.

Gracias a ella aprendemos, reflexionamos y tomamos decisiones basadas en un razonamiento. La cognición es la atención, la concentración, la orientación, la memoria… y tiene muchos usos: desde algo sencillo como descifrar un mensaje hasta cosas más complejas como organizar un viaje con tus amigos.

Algunos problemas cognitivos son transitorios y reversibles, la amnesia postraumática que sigue al despertar de un coma. Otros pueden condicionar la autonomía de la persona de forma permanente. Por ejemplo, si afectan a la orientación espacial la persona afectada tendrá problemas para ubicarse: saber dónde está o hacia dónde se dirige. Esta situación puede coexistir con las funciones motoras, sensoriales y de comunicación intactas; lo que transmite una engañosa impresión de autonomía y de salud que no se corresponde con la realidad.

Es muy habitual también que las personas con DCA tengan una conciencia muy reducida de sus secuelas y de las implicaciones de las mismas, llegando a asegurar que están en perfecto estado. Esto genera tensiones en el círculo familiar; que trata de proteger a la persona afectada de iniciativas que pueden ser irresponsables dada la nueva situación. Volver a conducir o a trabajar son dos casos típicos de actividades que producen este conflicto.

Por otro lado, y en relación a la Comunicación, a través del lenguaje verbal o escrito y se ve habitualmente afectada si se producen lesiones en el hemisferio dominante (por lo general, el izquierdo).

Pueden surgir dificultades para comprender el lenguaje verbal (Afasia de predominio sensitivo) o ser incapaz de leer (Alexia) o tener dificultades para emitir un lenguaje comprensible para quienes le rodean (Afasia de predominio motor)

Otras veces los problemas son más específicos y la persona no es capaz de nombrar objetos cotidianos (Anomia) Los trastornos del lenguaje no suelen presentarse aislados, sino que lo hacen asociados. En algunos casos predominan los problemas de comprensión y en otros los de expresión.

Son muy habituales los trastornos de la articulación del habla, en los que la persona no es capaz de encontrar los puntos de articulación de los diferentes fonemas, por lo que la inteligibilidad de su discurso puede verse severamente afectada. Es lo que se llama Disartria. Otras veces, es la emisión de la voz lo que genera problemas (Disfonía) y la persona con DCA sólo logra producir un pequeño susurro para comunicarse.

Es importante destacar, que al igual que se pueden tener sólo problemas cognitivos, es posible tener tan sólo problemas de comunicación. Estos son más evidentes, pero es habitual que en personas con afasia sus habilidades cognitivas permanezcan intactas; sin embargo, se enfrentan a una gran incomprensión social.

Las lesiones en las regiones frontales y parietales de los hemisferios cerebrales, así como las lesiones en el tronco cerebral, suelen provocar debilidad en la parte del cuerpo contraria a la del hemisferio cerebral lesionado. Así, son frecuentes las hemiplejias (parálisis de la mitad del cuerpo) y las hemiparesias (pérdida de fuerza y destreza en la mitad del cuerpo).

Es habitual que, tras un traumatismo o un ictus, la persona afectada presente inestabilidad de las emociones, depresión o pérdida de control sobre la expresión del llanto o la risa. En casos de ictus es especialmente frecuente la aparición de un síndrome depresivo.

Además, pueden aparecer problemas de personalidad, así como problemas de conducta, tales como la agresividad, que hacen que la reintegración del paciente al entorno sociofamiliar se vea comprometida.

El concepto de actividades de la vida diaria no hace referencia a las funciones dependientes de una parte concreta del cerebro. Es el nombre con el que se agrupan las actividades más comunes que realizamos las personas diariamente. Se diferencian dos niveles de complejidad, las actividades básicas de la vida diaria y las actividades instrumentales.

Dentro de las básicas se incluyen el aseo, el vestido, el control de esfínteres y los desplazamientos, por citar las más importantes. Las instrumentales hacen referencia al manejo de la persona en la comunidad; el uso del transporte público, los bancos, la realización de compras o gestiones administrativas, el desempeño laboral son algunos ejemplos.

La autonomía en las actividades de la vida diaria la conseguimos las personas mediante el concurso simultáneo de todas las capacidades que se han descrito con anterioridad: alerta, percepción, cognición, movilidad, etc.

Se trata de un concepto esencial tanto en rehabilitación como en atención social ya que gran parte de los objetivos de los equipos de intervención se sitúan a este nivel. Es más importante progresar en independencia en la realización de las actividades de la vida diaria, que conseguir demostrar progresos en procesos muy concretos que pueden no verse acompañados de incrementos en la autonomía. Es por ello que gran parte de las medidas de resultado a utilizar en estos ámbitos asistenciales hayan de centrarse en cuestiones de funcionalidad, es decir, de desempeño de las actividades de la vida diaria.

 

Programas y tratamientos

Los apoyos y las terapias van orientados a mejorar y paliar dichas dificultades, a través de diferentes programas y actividades de neuropsicología, psicoterapia, terapia ocupacional, fisioterapia, entre otros complementarios y de apoyo.

Todo ello es muy necesario para mejorar el día a día y la calidad de vida de las personas con DCA y sus familiares.